Esta ruta lo tiene casi todo a pesar de lo corta que es. Por un lado encontramos la antigua estación de Canfranc, que merece una parada y por otro, unas carreteras impresionantes que te permiten disfrutar de la moto.

 

Nosotros partimos de Villanuna, un pueblecito a muy poca distancia de Jaca, aunque bien podrías comenzarla desde Aisa, Bernués o el Monasterio de San Juan de la Peña. Desde cualquiera de estos puntos tienes buen asfalto y un montón de curvas divertidísimas. Incluso, si comienzas desde Hecho, tienes una ruta que mezcla algo de pista y asfalto roto hasta llegar a Aisa por Urdues, Argués del Puerto y Jasa. No es complicada, se puede hacer con cualquier moto, claro está, con cabeza.

 

Lo primero que nos encontramos es la Estación de Canfranc, para lo que pasaremos el pueblo de Canfranc y tomaremos el desvío hacia Francia por Canfranc Estación, en dirección Candanchú – Astún. Ya el tramo hasta este punto es una maravilla, por la orilla del río Aragón y pasando el embalse de Canfranc, siempre acompañados por la vista de los picos que subiremos unos km después.

La estación de Canfranc es posiblemente uno de los edificios históricos recientes más espectaculares que se pueden visitar. No voy a contarte nada que no esté escrito ya en muchos sitios sobre la estación, solo para tu conocimiento, que se construyó a primeros de siglo para unir por tren España y Francia y la idea fue que constituyera un escaparate español para los extranjeros que vistaran España por tren.

Además tiene el atractivo de estar situada en un enclave mágico, rodeada de picos, gargantas y torrentes. Si tienes tiempo, contrata una visita guiada. Nosotros no lo hicimos y nos quedamos con las ganas de verla por dentro.

[AdSense-B]

Una vez dejamos atrás Canfranc y enfilamos hacia Candanchú, el paisaje cambia a mejor, ya que salimos del valle y comenzamos a ascender por una nacional que, en casi todo su trazado, cuenta con tres carriles, de los cuales dos son para ti.

En pocos km de curvas amplias y asfalto de calidad tenemos el desvío a la estación de Candanchu, y en pocos más, el de la estación de Astún, que está en curva y algo escondido (ten cuidado). Si tienes tiempo también te recomiendo subir a ver las pistas, que tienen unas fotos espectaculares.

 

Antes de darnos cuenta estamos en la frontera con Francia, donde cambia el asfalto a peor, la carretera se estrecha y comenzamos un suave descenso. En todo este tramo hay que tener mucho cuidado con los senderistas y domingueros que aparcan y se pasean por las cunetas.

 

Volvemos a salir a la N-330, desde donde puedes continuar por territorio francés hasta Oloron – Sainte Marie o volver a España por el Tunel de Somport, 8,9 km de lucecitas que te dejan en trance, toda una experiencia si llevas la visera del casco sucia y arañada.