Tenía muchas ganas de hacer una ruta en moto por esta sierra y enseñarla por aquí ya que creo que es una de las grandes olvidadas de Andalucía. Desde luego, si es así, no es lo la belleza de los paisajes y por los trazados, que son impresionantes. De hecho, vuelves de la ruta con la sensación de haberte dejado muchos rincones y carretillas por descubrir… habrá que plantear otra ruta por la zona.

Esta ruta, comienza en Gergal, en la A 92 a pocos KM del desvío de Tabernas y al filo del Desierto de Tabernas. Te recomiendo llenar el depósito en Jergal, antes de meterte en la nacional por que después no querrás parar más que para hacer fotos.

Una vez abandonamos Gergal en dirección a Olula de Castro y comienza la diversión, y conforme nos vamos alejando el trazado mejora. A los pocos KM vamos a encontrar un desvío hacia Bacares. Efectivamente la ruta pasa por Bacares, pero por una carretera muchísimo más divertida, así que déjalo y sigue hacia Olula de Castro.

No solo en este tramo, en toda la ruta, hay que tener muchísimo cuidado con los ciclistas. En las rectas se les ve a la legua y no hay problema por adelantarlos ya que hay muy muy poco tráfico, pero en las zonas de curva… de hecho en un par de ellas me encontré con unos que venían en descenso a toda velocidad abriéndose y usando los dos carriles. Luego los imprudentes somos los conductores…

La entrada a Olula de Castro es facil pasársela y meterse en el pueblo. Toma el desvío a la izquierda, esa es la carretera que bordea el pueblo. Vas a ver un cartel de carretera peligrosa, de estrechamiento y desde ese punto parece que la carretera se termina. No hagas caso, continúa que lo que viene después merece la pena.

El trazado va recorriendo la falda de os montes alrededor de los valles, con unas vistas impresionantes y una carretera muy muy estrecha pero con buen asfalto. Si sumas esto con la luz especial que hay por Almería te quita hasta las ganas de correr (además no puedes, la carretera es demasiado estrecha y las caídas tienen muchos metros). Ve parándote cada vez que quieras, no va a pasar nadie a quien le molestes.

Una vez pasas Castro de Filabres, la carretera mejora, pasa a ser de dos carriles y puedes aumentar la velocidad, aunque, de nuevo, cuidado con los ciclistas. Por esa misma carretera continuamos hasta dar con la A 3102, donde tomaremos el desvío a Velefique, uno de los objetivos de esta ruta.

Tenemos que cruzar el pueblo de Velefique, cuyas calles ya nos avisan de lo que viene después, un par de paelleras que debemos tomar despacio ya que el trafico del pueblo nos puede jugar una mala pasada, sin embargo, conforme dejamos el pueblo atrás, comienza el “Paso del Stelvio” andaluz, llamado así por que el trazado es muy parecido, una paellera detrás de otra, en subida hasta llegar al Mirador del Pedregal. No lo dudes y párate, tienes unas fotos espectaculares de la carretera desde allí. Podrás ver como serpentea subiendo hasta donde estás.

Como todo lo que sube baja, el siguiente tramo hasta Bacares lo haces por una carretera que, entre la pendiente descendente y un asfalto blanquecino, no genera demasiada confianza. Aún así, merece la pena, de hecho, ve despacio que es muy posible ver ciervos y otros animales cruzando por la carretera.

Una vez llegas a Bacares hay que andarse listo con las salidas. Cruzas el pueblo y encuentras un desvío con una señalización muy pequeña. Cuidado por que la carretera sigue dirección Bayarque y está muy mal. Hay que desviarse a la izquierda, hacia Collado. La carretera también está mal, pero mejora pasados unos metros.

Pasados unos KM desde el desvío tendremos que volver a desviarnos hacia Gergal, para ir por la carretera que dejamos al principio de la ruta. Hacia Gergal está bien señalizado, no te preocupes.

Unos km después ya tenemos que andar con ojo si queremos llegar a los observatorios astronómicos de Calar Alto ya que el trazado te invita a apretar y el desvío no está señalizado con anterioridad. A mi me costó un buen frenazo con derrapada y el consecuente collejón de mi mujer.

La subida a los observatorios es espectacular, sin apenas curvas pero a los pocos km del desvío ya podemos ver al fondo los observatorios, que impresionan por su tamaño.

Las vistas como podrás imaginar son espectaculares, pero si quieres sacar una buena foto del paisaje desde allí, párate antes de llegar a los observatorios, una vez en ellos los árboles te tapan la vista y es mucho más complicado.

Para bajar desde los observatorios la carretera está muy bacheada. El trazado te invita a apretar, pero el asfalto irregular y algún que otro desprendimiento no te van a dejar. Paciencia.

Sales directamente a la A92 con muy buen sabor de boca y con ganas de volver por la zona.